//Cómo trascender en un trabajo difícil

Cómo trascender en un trabajo difícil

Confieso que yo también me tragué el sapo de que, al finalizar una carrera, llegaría el período de tranquilidad porque ya hemos conseguido ese trabajo para el cual estudiamos durante años.

No voy a referirme en esta ocasión a las profesiones en sí mismas sino a las relaciones interpersonales que se tejen en ellas.

Bien…

Mi experiencia me ha llevado a darme cuenta de algunas cosas, por ejemplo, que los trabajos poco creativos, manuales o técnicos, con el tiempo, comienzan a mostrar una versión distorsionada de nosotros mismos.

En el momento en que escribo estas líneas, trabajo en una Clínica de Enfermedades Renales y van para diez años.

Cuando ingresé, lo hice entusiasmado y optimista, pero no me imaginé lo que viviría poco después. Pagué un precio muy alto para conseguir la experiencia que requería: burlas, humillaciones, amenazas, etc. En Argentina lo llamamos “pagar derecho de piso” o  “peaje”. En fin…

Recuerdo volver a casa con lágrimas en los ojos y con una sensación de agobio y pesadumbre.

Y aunque verbalizaba el tema con distintas personas, ninguna tenía la capacidad de ayudarme, porque simplemente no sabían cómo hacerlo.

Ni desde el lado terapéutico había una aparente solución a mi problema. Llegué a hacer terapia, reiki, yoga, lectura de aura, constelaciones familiares, flores de Bach y acupuntura. Sólo por nombrar algunas de las terapias.

 Empecé a manifestar estos signos y síntomas durante el día y la noche:

  • Angustia

  • Sensación de tristeza.

  • Presión alta.

  • Falta de concentración.

No podía ver con claridad como transformar lo que me pasaba y trascenderlo.

En ocasiones también me culpaba a mi mismo de lo que ocurría, una y otra vez. Y eso se reproducía en mi mente como un disco rayado.

Me hacía preguntas extrañas como estas:

¿Sería, acaso, que la vida, allí afuera, me estaba mostrando algo que no quería ver?

 ¿Sería, quizá, que debía crecer y expandir mi consciencia en un lugar hostil?

¿Qué era lo que debía evolucionar dentro de mí?

El tiempo pareciera que ordena las cosas de forma mágica. Sinceramente, no sé en qué momento, todo, se empezó a acomodar a mi favor.

Eso trajo aparejado algunas de ventajas y desventajas.

Por un lado, gané madurez y por el otro los celos de mis compañeros de trabajo.

Esta experiencia me llevó a adentrarme en mí, en mis creencias, a bucear en mi oscuridad para descubrir mi luz y poder trascender en el trabajo y en la vida.

Hice un montón de cursos, talleres y leí cada libro de superación personal que caía en mis manos. Todo eso me ayudó a transformarme, a conocerme y vencer los miedos irracionales que merodeaban por mi cabeza.

Porque si algo tienen los libros que leí, es la experiencia acumulada en cada hoja, los sueños hechos realidad y la superación de cada autor.

Entendí que nada de lo que “te pasa” sucede para mal. Nada.

La mejor escuela de crecimiento personal que existe son aquellos momentos dramáticos en cualquier escenario de la vida: el familiar, tu grupo de amistades, la pareja, el club al que asistes o tu ocupación actual. No importa cual, todos los escenarios son válidos.

Afuera hay espacios disponibles para afrontar el miedo y poder evolucionar; porque, cabe aclarar, que en el fondo siempre hay un miedo que no sabemos reconocer.

El tiempo me volvió más experimentado porque aprendí a observar mejor a las personas, a escucharlas, a sentir, a ser más empático. Me di cuenta que todos debemos luchar con nuestros demonios internos y saber exorcizarnos cuando sea preciso.

Lo que me ayudó, y me ayuda, a trascender cada momento difícil fue, y es, la capacidad de poner humor a una situación tensa.

Ahora, cuando quiero, puedo transformar el dolor en humor.

Si, aunque parezca difícil al principio, luego es un juego y resulta fácil hacerlo. Al final, lo que la gente necesita es descontracturarse, relajarse y olvidar los problemas cotidianos.

Entendí que, cuando pones una cuota de humor, es como enviar un mensaje al universo de que todo está en calma, que nada puede afectarte si no quieres.

Por eso, mi sugerencia es que, si tienes la oportunidad, tomes clases de teatro, porque las herramientas que aporta esta disciplina, en algún momento te va a servir para resolver cualquier tipo de conflicto por más difícil que parezca.

Haciendo teatro vas a aprender a fluir con la situación, a tomar las riendas, a cambiar el rumbo, a improvisar, porque ahora tienes en tus manos el tablero de mando del asunto.

Habiendo hecho esta confesión, ¿qué te gustaría lograr en este momento que sientes que no puedes con todo?

By |2019-01-07T22:50:35+00:00enero 3rd, 2019|Autoayuda|0 Comments

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